A veces una canción se te pega. Otras, te persigue. Esa melodía, taladra tu cabeza, la escuchas en todos los lados. En los contestadores de las teleoperadoras, en los acordes de las llamadas de megafonía de los supermercados. En otras canciones, incluso de otros géneros musicales. Si os ha pasado eso alguna vez, disfrutarés con el siguiente vídeo: